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martes, 21 de marzo de 2017

En el Día Mundial de la Poesía


Fortuito hallazgo en distintas obras: dos poesías de José Hierro que confluyen. La primera, puede que de su remoto "Alegría", premio Adonais 1947; la segunda, a modo de epílogo, en su último libro "Cuaderno de Nueva York". Quizá también el último poema de su vida, encuentro del antes y el después: sesenta años después... o más. 
¿Dos poemas antagónicos?, ¿complementarios?  Caras de una misma moneda, eslabones de una misma cadena. Su reunión estremece.




Que se den bien las primaveras yyy que llueva, que llueva, la virgen de la cuevaaaR...