Google+ Followers

viernes, 31 de agosto de 2012

Entrevista a: Francisco Álvarez Molina

El periodista presentaba a Paco Álvarez, antes de entrevistarlo, de la siguiente manera: 
"¿Imaginan a Gandhi de ministro de la guerra? Pues este madrileño del 46 fue vicepresidente de la Bolsa de París, y luego dirigió la de Valencia, y sueña con echar por tierra los principios que mueven hoy la economía para sustituirlos por el espíritu de cooperación y la preocupación social. Ahora es asesor de inversiones financieras éticas. Defiende que moral y dinero no son como agua y aceite." 

JUAN FERNÁNDEZ
MADRID

 –¿Resumiría la crisis en un tuit? 
–Los que creen que el crecimiento puede ser infinito en un mundo finito son locos o economistas. Este modelo lleva la crisis en los genes.

–¿Cómo le explicaría la prima de riesgo a un niño de 6 años? 
–Manolín, te propongo que prestes tu juguete favorito a Candela o a Andreas. Ella te lo devolverá sin problemas, pero puede que él no lo haga. ¿Qué te parece si le pedimos a Andreas que, antes de prestárselo, sus padres se comprometan a comprarte un juguete idéntico y que, además, te hagan un regalo por haber confiado en él?

–¿Dejaría a sus hijos un verano al cuidado de Angela Merkel? 
–No. Intento que mis hijos tengan una educación basada en valores con rostro humano y Angela Merkel solo me transmite olor a voto, aunque para conservarlo tenga que hacer sufrir a sus propios hijos.

–Reflotar Bankia nos va a costar 500 euros por ciudadano. ¿Le parece bien, o en qué se gastaría el dinero? 
–La pregunta es: ¿qué es mejor, poner 500 euros para devolver a los clientes de Bankia sus depósitos, o gastarlos para que Bankia siga haciendo negocio con los ahorros de sus clientes?

–¿Miedo a que el euro desaparezca? 
–Miedo no, pero la catástrofe para los que menos tienen sería superior a la que ya estamos viviendo. Quienes creen que si volvemos a la peseta nos van a aplicar la misma tasa de conversión que cuando entramos en el euro son unos ilusos.

–¿Quién nos ha metido en este lío? 
–Los que solo buscan obtener más dinero del dinero sin preguntarse para qué sirve tener más dinero, y los gobiernos, que no han sido capaces de controlar los mecanismos financieros. Los responsables somos los que elegimos a esos gobiernos.

–¿Qué ha entendido y qué no entiende acerca de la crisis? 
–Nuestros nietos seguirán sufriendo crisis si no cambiamos este modelo. Me parece difícil entender que la ciudadanía no se haya dado cuenta.
 
–¿Tiene familiares directamente afectados por la crisis? 
–Somos un matrimonio y dos hijos de 10 y 13 años. Cada uno está influido por lo que vive en su entorno, y los comentarios están cada vez más relacionados con la crisis, sin que represente el eje de la vida del hogar. Las dificultades que algunos familiares sufren generan en mis hijos inquietudes que antes no tenían.

–¿Qué es lo más disparatado y lo más acertado que ha escuchado sobre economía en los últimos años? 
–Hay para editar un diario con todos los disparates dichos sobre la crisis. ¿Lo más acertado? Cambiar el modelo económico, pero sin parches.

–¿Quién es el héroe de la crisis? 
–Solo sé que seremos nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos los que pagaremos todo.

–¿Y quién es el villano? 
–Los que creyeron, y siguen creyendo, que el bienestar de una sociedad está basado en el lucro por el lucro y el dinero por el dinero.

–¿Lo peor ya ha pasado? 
–Si no cambiamos el chip, lo peor no habrá pasado. Que me digan cómo vamos a pagar los tres billones de euros que España tiene de deuda.

–¿Cómo lleva convivir con tantas noticias económicas negativas? 
–Mal. Me tranquilizo dedicando mi tiempo a explicar que hay un modelo alternativo, el de la Economía del Bien Común, que podrá cambiar las cosas. Me iré a la tumba tras haber hecho todo lo que pude para que mis nietos vivan en un entorno en el que la prioridad sea el ser humano.

–¿En los años de vacas gordas tomó alguna decisión económica de la que se haya arrepentido? 
–Al contrario. Participé en la creación de una empresa de asesoría financiera que lleva la palabra “ética” en el nombre. Muchos nos dijeron que la ética y las finanzas no eran compatibles y que desapareceríamos pronto. Después de nueve años, aquí estamos, y nuestra razón de ser está hoy más justificada que nunca.

–¿Ha recortado su presupuesto? 
–Nos hemos bajado los salarios. Nada anormal: en mi compañía, cuando las cosas van bien, todos tenemos beneficios; y cuando van menos bien, nos adaptamos.

–¿Si tuviera 20 años y estuviera en paro, emigraría? ¿A qué país se iría? –Tengo 66 años. Mis padres emigraron a Francia cuando tenía 20, y yo fui con ellos. Gracias a aquella decisión, hoy soy lo que soy. Que todos busquen su futuro en el mundo.

–¿Por qué los países del norte de Europa no se fían de los del sur? 
–Mis ex compañeros de la Bolsa de París me preguntan: “¿Cómo quieres que la UE confíe en España si el ministro de Economía dijo que necesitaba 6.000 millones de euros para salvar a Bankia, luego dijo que 15.000 y finalmente son 23.000?”.

–¿Qué debe pasar para el cambio? 
–Que borremos la idea que nos han inoculado: que ser feliz es tener dinero, y cuanto más, mejor.


–¿Algo positivo de esta situación? 
–Sí, los períodos de vacas flacas generan tomas de conciencia sobre los desequilibrios de económicos que no existen cuando todo va bien.

–¿Un chiste sobre la crisis? 
–“La crisis económica ha tocado fondo, ¡ahora toca excavar!”. Revista Hermano Lobo , año 1974.

–¿Cómo debería ser un mundo mejor, a diferencia de este? 
–Uno en el que el afán de lucro y la competitividad sean remplazados por la búsqueda del bien común y la cooperación. Un modelo económico con rostro humano.

Francisco Álvarez Molina (Madrid 1946), es Doctor en Ingeniería Informática, Licenciado en Matemáticas, ambas titulaciones por la Sorbona de París, y MBA en Gestión Empresarial. 
Trabajó en la Bolsa de París desde 1971 hasta 1995. Durante sus últimos años en París, con cargo de Vicepresidente, ejerció como responsable de la estrategia internacional de dicha Bolsa. En 1995 fue nombrado Consejero-Director General de la Bolsa de Valencia y en el año 1997 Director General de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros. Fue elegido Presidente de la Asociación Europea de Centros Financieros Regionales en 1998 y desde el año 2000 hasta el 2002 fue Director General Delegado del Banco de Inversión. En la actualidad es Presidente de ÉTICA Soluciones Financieras. Es autor de No le digas a mi madre que trabajo en Bolsa, de Adiós Peseta y de la actualización de la enciclopedia básica de la Bolsa editada por Tecnos. Realiza el espacio “La Bolsa y la vida” en RNE, participa en las tertulias de Radio Intereconomía, de Radio Nou y escribe en varios periódicos económicos. En el mes de mayo de 2001 el presidente de la República Francesa le impuso la medalla de “Chevalier de l’Ordre du Mérit Civil” por su labor en la promoción de la economía francesa en el mundo. 

jueves, 30 de agosto de 2012

Rítmica Manual...

...O UN mi MÉTODO QUE FUNCIONA.
-DE NADAAaa: "Ahora vas y lo cascas". 

-DE LO MÁS IDÓNEO, EN ÉPOCA DE CRiSiS Y ECONOMíAS. SiN MÁS CONDiCiÓN QUE LA DE NO SER MANCO: PODRÁS ENSEÑAR en todo tiempo y lugar NADA MENOS QUE LAS MÁS IMPORTANTES CÉLULAS RíTMiCAS... 


 -DIVERSIDAD DE TRATAMIENTOS: Dictados, pregunta-respuesta, reconocimiento... Para los silencios, puedes doblar aquellos dedos que quieras omitir (SUJETAs CON EL DEDO PULGAR); o utilizar anillos, dedales... 
Lo mejor: con las manos en el aire, colgando y ¡que se vean bien! 
("¿Qué más querís?")

SOBRE EL NEOLIBERALISMO DELICTIVO

(En RetornoMaya.com)

Jean Ziegler, vicepresidente de la Comisión de Derechos Humanos (DD.HH.) de la ONU propone "ocupar y nacionalizar la banca" 

JEAN ZIEGLER DICE QUE ESPAÑA NO DEBE PAGAR LA DEUDA
El vicepresidente de la Comisión de DDHH de la ONU propone"ocupar y nacionalizar la banca"
Jean Ziegler, vicepresidente del consejo consultivo de la Comisión de DDHH de la ONU. (Reuters)
Iván Gil - 23/05/2012 - El Confidencial
“Vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pequeñas oligarquías del capital financiero deciden de forma legal quién va a morir de hambre y quién no. Por tanto, estos especuladores financieros deben ser juzgados y condenados, reeditando una especie de Tribunal de Núremberg”. Con esta aplastante contundencia despacha Jean Ziegler, vicepresidente del Consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU, su particular análisis del actual momento histórico.                   La dilatada trayectoria diplomática de este profesor emérito en la Universidad de Ginebra y comprometido analista internacional, que fue relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación durante ocho años, impide que le tiemble la voz a la hora de señalar con el dedo inquisidor a los ‘culpables’ de la crisis sistémica. “No puede ser que en un planeta con los recursos agroalimentarios suficientes para alimentar al doble de la población mundial actual, haya casi una quinta parte de sus habitantes sufriendo infraalimentación”. En su último libro Destrucción Masiva. Geopolítica del hambre (Península), que Ziegler presentó ayer en Madrid, pone sobre la mesa una serie de cuestiones molestas de las que otros diplomáticos ni siquiera se atreven a hablar en los pasillos de la ONU. Unas críticas irreverentes que ya ventiló en otros trabajos como El hambre en el mundoLos nuevos amos del mundo y aquellos que se le resistenEl imperio de la vergüenza o El odio a Occidente“Hay que multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista para derrumbarlo y crear un nuevo orden mundial más justo”.
Su receta para revertir esta situación es, si cabe, tan radical o más que su tesis sobre la generación de las desigualdades: “Ocupar masivamente los bancos, nacionalizarlos y confiscar las arrogantes riquezas robadas por los especuladores financieros”. Una extremista postura que lo lleva incluso a criticar la incapacidad de movimientos de la sociedad civil como el 15M en España u Occupy Wall Street en Estados Unidos. “Reconozco que son símbolos importantes y que han logrado la simpatía de la sociedad, pero todavía son insuficientes para quebrar la actual relación de fuerzas si no desembocan en una huelga general. Hay que darse cuenta de que en el orden mundial reina una violencia estructural que se debe combatir con una contraviolencia basada en la resistencia pacífica”.
La migración de los grandes fondos especulativos a los mercados de materias primas, principalmente de la agroalimentación, la cual creció exponencialmente en el trienio 2005-2008 como explica Ziegler en su último libro, “es el origen de esta crisis genocida porque han disparado el precio de los alimentos básicos”. A pesar de la ‘destrucción masiva’ conceptualizada por Ziegler, el diplomático exhibe su característico optimismo de luchador a contracorriente y asegura que esta situación creará la conciencia social necesaria para “multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista, que acabarán derrumbándolo y creando un nuevo orden mundial”.
 La insurrección será por el hambre o no será.
 El primer paso, explica, es darse cuenta de que “los criminales financieros son el enemigo común de los europeos, de los africanos y del resto de la población que sufre de hambre y desempleo en el mundo. Unos oligarcas que monopolizan los beneficios y privatizan los servicios y recursos”. Para Ziegler, esta toma de conciencia será el advenimiento de una nueva forma de solidaridad internacional entre todos los pueblos, que posteriormente se transformará en un “frente de resistencia intercontinental”. La lucha de clases es absolutamente inevitable porque no se puede mantener el sufrimiento de forma permanente.
Un convencimiento “total”, pero que se transforma en duda cuando se le pregunta por los riesgos y los pilares sobre los que se fundará este alzamiento popular. “Es un misterio, no puedo hablar de la revolución porque se trata de la libertad liberada en las personas y los procesos revolucionarios son imposibles de prevenir porque tienen sus propias leyes y no son conocidas”.
Lo que sí tiene claro Ziegler es que la insurrección, como ha ocurrido en la mayoría de estos procesos a lo largo de la historia, se producirá por el hambre. “La hambruna ya es una realidad en las banlieues parisinas y el pueblo español también está sufriendo la pobreza, como el resto de Europa”. En este contexto, indica, la lucha de clases es “absolutamente inevitable porque las oligarquías capitalistas no serán capaces de reeditar el genocidio americano de los indios, ya que es imposible matar a todo un país como España y hacerle aceptar permanentemente las cadenas”.
“España no debería pagar su deuda porque es delictiva e ilegítima”
Las “cadenas” a las que retóricamente se refiere este diplomático de la ONU estarían impuestas por las políticas económicas de la austeridad, que califica como “absurdas y destructoras”. Los teóricos del neoliberalismo, añade, “nos han hecho creer que hoy en día la austeridad es la única política posible, pero sólo se aplica a la clase trabajadora y nunca a los banqueros. Estas políticas tienen un límite objetivo y no van a resolver los problemas”. Hollande y Obama deben formar una alianza en favor de las políticas económicas del crecimiento
En contraposición a estas recetas neoliberales, Ziegler defiende unas políticas centradas en el crecimiento. Esta es la única esperanza que deposita en los representantes políticos, aunque matiza que de forma “extremadamente leve”. Sus protagonistas no podrían ser otros que François Hollande y Barack Obama. “Ambos deben formar una alianza por el crecimiento basada en la inversión pública, el incremento del salario mínimo, las prestaciones sociales, la búsqueda del pleno empleo y la lucha contra la desindustrialización”.
Para el vicepresidente del consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU estas políticas no son la solución final si no van acompañadas de un despertar de la sociedad civil y, sobre todo, del impago de la deuda. “Los dirigentes españoles deben hacer lo mismo que ha hecho Rafael Correa en Ecuador, es decir, negarse a pagar la deuda, cuya amortización ya es altísima, porque es odiosa e ilegítima. Esto es, se ha creado, en gran parte, por la delincuencia financiera y la corrupción política, sin materializarse en inversiones reales”.
Una perspectiva que lo lleva incluso a cometer el atrevimiento de recomendar a los españoles  que objeten en la declaración de la renta al porcentaje del gasto dedicado a la deuda pública. Una campaña lanzada desde el 15M que califica de “necesaria, inteligente y eficaz”. Todos estos elementos en su conjunto, unidos a la inflación, podrán acabar con las “deudas injustas”.
Refundar la ONU para instaurar un nuevo orden mundial.
La Organización de las Naciones Unidas debe tener un papel central en el futuro escenario mundial. Como explica Ziegler, la ONU se fundó con el objetivo principal de defender el interés general de los pueblos y promulgar los principios recogidos en la Carta de los Derechos Humanos. Sin embargo, “los mercenarios han pervertido su papel y destruido su credibilidad moral”. Entre ellos, no duda en señalar al exsecretario generalBan Ki-Moon o al presidente del consejo de selección de los relatores, el hondureño Roberto Flores, “quien apoyó el golpe de Estado en su país en 2009” . Los mercenarios han pervertido el papel de la ONU y destruido su credibilidad moral.
Para Ziegler, la refundación de esta organización pasa por imprimirle “mucha más democracia” eliminando el poder de veto de las naciones integrantes del Consejo de Seguridad, limpiándola de “golpistas” y eliminando las prebendas del FMI y el BM. El neoliberalismo delictivo, concluye el diplomático, debe acabarse ya.

MUSEO del ORINAL: Ciudad Rodrigo (Salamanca).


Soberbia colección de bacines y donpedros (muebles que ocultaban el orinal). 
Con más visitas, dicen, que la vecina catedral...
Más de 1500 piezas de distintas épocas y de unos 27 países.
 ...........-.....     EN DOS PALABRAS: "in presionante".

martes, 28 de agosto de 2012

Y QUÉ POCO DURAN... LAS ALEGRÍAS.

- MÁS DE 1700 INTERINOS DOCENTES DE CASTILLA-LA MANCHAA LA COLA DEL PARO:


La adjudicación provisional de vacantes para interinos docentes de Educación Secundaria, FP, Conservatorios, Escuelas de Idiomas y Escuelas de Artes deja en la cola del paro a 1700 personas que el año pasado tuvieron una vacante para todo el curso.
De las 931 plazas adjudicadas, 440 (el 47,26%) son a tiempo parcial, un 15,41% más que el año pasado.
A estos 1700 expulsados del sistema hay que sumar 841 a los que, con la aplicación de las medidas del Primer Plan de Recortes de Cospedal, se les retiró una vacante el año pasado.
Ante esta brutal destrucción de empleo y ante la pérdida de calidad del servicio público educativo que producirá, CCOO responderá en la calle y, si es posible, en los tribunales.
Tal como nos temíamos y veníamos denunciando, la adjudicación de vacantes para interinos docentes de Secundaria, FP y Enseñanzas de Régimen Especial ha supuesto que 1700 interinos que, tras haber obtenido una vacante por todo el curso 2011-2012 fueron cesados el 29 de junio, se vean condenados a seguir en el paro. Este curso se pretenden adjudicar 931 vacantes, 1700 menos que en 2011, que en la adjudicación definitiva repartió 2631.
La diferencia aumenta si comparamos las adjudicaciones provisionales del 2011 y 2012. En la adjudicación provisional de 2011 se adjudicaban 3.472 vacantes, 841 más de las que finalmente se adjudicaron tras la primera aplicación del Plan de Recortes de Cospedal. Vemos, pues, cómo desde el 31 de agosto de 2011 se han perdido 2.541 puestos de profesores. A estos habrá de sumar los que se pierdan en el cuerpo de maestros, cuya adjudicación se espera para la semana próxima y que se espera muy restrictiva.
No es éste el único dato destacable. Para obtener una idea ajustada del alcance de la reducción hay que reparar también en el espectacular incremento de las contrataciones a tiempo parcial. En la adjudicación provisional del año pasado, de las 3472 vacantes adjudicadas, 924 lo eran a tiempo parcial (el 26,61%); el porcentaje se incrementó ese mismo año en la adjudicación definitiva hasta el 31,85% (838 de un total de 2631). Pues bien, este año, de las 931 plazas adjudicadas 440 son a tiempo parcial, un 47,26%. No sólo se sigue incrementando la destrucción de empleo, sino que casi la mitad de los interinos que se prevé nombrar trabajarán la mitad del tiempo y cobrarán la mitad del sueldo, aumentando aun más la reducción de efectivos con los que cuentan los centros educativos para la correcta atención del alumnado.
CCOO denuncia este despido masivo de profesorado, que agiganta los despidos que se están produciendo en el resto de la administración, así como la pérdida de calidad del sistema educativo que inevitablemente conlleva, y anuncia que seguirá movilizando a los afectados por estas medidas en defensa de los puestos de trabajo y del servicio público educativo. Estudiaremos también en los tribunales la posibilidad de recurrir estos recortes.

domingo, 26 de agosto de 2012

"...entre el letargo y la queja..."


Hora de despertar

He pensado desde hace muchos años, y lo he escrito de vez en cuando, que España vivía en un estado de irrealidad parcial, incluso de delirio, sobre todo en la esfera pública, pero no solo en ella. Un delirio inducido por la clase política, alimentado por los medios, consentido por la ciudadanía, que aceptaba sin mucha dificultad la irrelevancia a cambio del halago, casi siempre de tipo identitario o festivo, o una mezcla de los dos. La broma empezó en los ochenta, cuando de la noche a la mañana nos hicimos modernos y amnésicos y el gobierno nos decía que España estaba de moda en el mundo, y Tierno Galván -¡Tierno Galván!- empezó la demagogia del político campechano y majete proclamando en las fiestas de San Isidro de Madrid aquello de “¡ El que no esté colocao que se coloque, y al loro!” Tierno Galván, que miró sonriente para otro lado, siendo alcalde, cuando un concejal le trajo pruebas de los primeros indicios de la infección que no ha dejado de agravarse con los años, la corrupción municipal que volvía cómplices a empresarios y a políticos.
Por un azar de la vida me encontré en la Expo de Sevilla en 1992 la noche de su clausura: en una terraza de no sé qué pabellón, entre una multitud de políticos y prebostes de diversa índole que comían gratis jamón de pata negra mientras estallaban en el horizonte los fuegos artificiales de la clausura. Era un símbolo tan demasiado evidente que ni siquiera servía para hacer literatura. Era la época de los grandes acontecimientos y no de los pequeños logros diarios, del despliegue obsceno de lujo y no de administración austera y rigurosa, de entusiasmo obligatorio. Llevar la contraria te convertía en algo peor que un reaccionario: en un malasombra. En esos años yo escribía una columna semanal en El País de Andalucía, cuando lo dirigía mi querida Soledad Gallego, a quien tuve la alegría grande de encontrar en Buenos Aires la semana pasada. Escribía denunciando el folklorismo obligatorio, el narcisismo de la identidad, el abandono de la enseñanza pública, el disparate de una televisión pagada con el dinero de todos en la que aparecían con frecuencia adivinos y brujas, la manía de los grandes gestos, las inauguraciones, las conmemoraciones, el despilfarro en lo superfluo y la mezquindad en lo necesario. Recuerdo un artículo en el que ironizaba sobre un curso de espíritu rociero para maestros que organizó ese año la Junta de Andalucía: hubo quien escribió al periódico llamándome traidor a mi tierra; hubo una carta colectiva de no sé cuantos ofendidos por mi artículo, entre ellos, por cierto, un obispo. Recuerdo un concejal que me acusaba de “criminalizar a los jóvenes” por sugerir que tal vez el fomento del alcoholismo colectivo no debiera estar entre las prioridades de una institución pública, después de una fiesta de la Cruz en Granada que duró más de una semana y que dejó media ciudad anegada en basuras.
El orgullo vacuo del ser ha dejado en segundo plano la dificultad y la satisfacción del hacer. Es algo que viene de antiguo, concretamente de la época de la Contrarreforma, cuando lo importante en la España inquisitorial consistía en mostrar que se era algo, a machamartillo, sin mezcla, sin sombra de duda; mostrar, sobre todo, que no se era: que no se era judío, o morisco, o hereje. Que esa obcecación en la pureza de sangre convertida en identidad colectiva haya sido la base de una gran parte de los discursos políticos ha sido para mí una de las grandes sorpresas de la democracia en España. Ser andaluz, ser vasco, ser canario, ser de donde sea, ser lo que sea, de nacimiento, para siempre, sin fisuras: ser de izquierdas, ser de derechas, ser católico, ser del Madrid, ser gay, ser de la cofradía de la Macarena, ser machote, ser joven. La omnipresencia del ser cortocircuita de antemano cualquier debate: me critican no porque soy corrupto, sino porque soy valenciano; si dices algo en contra de mí no es porque tengas argumentos, sino porque eres de izquierdas, o porque eres de derechas, o porque eres de fuera; quien denuncia el maltrato de un animal en una fiesta bárbara está ofendiendo a los extremeños, o a los de Zamora,o de donde sea; si te parece mal que el gobierno de Galicia gaste no sé cuántos miles de millones de euros en un edificio faraónico es que eres un rojo; si te escandalizas de que España gaste más de 20 millones de euros en la célebre cúpula de Barceló en Ginebra es que eres de derechas, o que estás en contra del arte moderno; si te alarman los informes reiterados sobre el fracaso escolar en España es que tiene nostalgia de la educación franquista.
He visto a alcaldes y a autoridades autonómicas españolas de todos los colores tirar cantidades inmensas de dinero público viniendo a Nueva York en presuntos viajes promocionales que solo tienen eco en los informativos de sus comarcas, municipios o comunidades respectivas, ya que en el séquito suelen o solían venir periodistas, jefes de prensa, hasta sindicalistas. Los he visto alquilar uno de los salones más caros del Waldorf Astoria para “presentar” un premio de poesía. Presentar no se sabe a quién, porque entre el público solo estaban ellos, sus familiares más próximos y unos cuantos españoles de los que viven aquí. Cuando era director del Cervantes el jefe de protocolo de un jerarca autonómico me llamó para exigirme que saliera a recibir a su señoría a la puerta del edificio cuando él llegara en el coche oficial. Preferí esperarlo en el patio, que se estaba más fresco. Entró rodeado por un séquito que atascaba los pasillos del centro y cuando yo empezaba a explicarle algo tuvo a bien ponerse a hablar por el móvil y dejarnos a todos, al séquito y a mí, esperando durante varios minutos. “Era Plácido”, dijo, “que viene a sumarse a nuestro proyecto”. El proyecto en cuestión calculo que tardará un siglo en terminar de pagarse.
Lo que yo me preguntaba, y lo que preguntaba cada vez que veía a un economista, era cómo un país de mediana importancia podía permitirse tantos lujos. Y me preguntaba y me pregunto por qué la ciudadanía ha aceptado con tanta indiferencia tantos abusos, durante tanto tiempo. Por eso creo que el despertar forzoso al que parece que al fin estamos llegando ha de tener una parte de rebeldía práctica y otra de autocrítica. Rebeldía práctica para ponernos de acuerdo en hacer juntos un cierto número de cosas y no solo para enfatizar lo que ya somos, o lo que nos han dicho o imaginamos que somos: que haya listas abiertas y limitación de mandatos, que la administración sea austera, profesional y transparente, que se prescinda de lo superfluo para salvar lo imprescindible en los tiempos que vienen, que se debata con claridad el modelo educativo y el modelo productivo que nuestro país necesita para ser viable y para ser justo, que las mejoras graduales y en profundidad surgidas del consenso democrático estén siempre por encima de los gestos enfáticos, de los centenarios y los monumentos firmados por vedettes internacionales de la arquitectura.
Y autocrítica, insisto, para no ceder más al halago, para reflexionar sobre lo que cada uno puede hacer en su propio ámbito y quizás no hace con el empeño con que debiera: el profesor enseñar, el estudiante estudiar haciéndose responsable del privilegio que es la educación pública, el tan solo un poco enfermo no presentarse en urgencias, el periodista comprobando un dato o un nombre por segunda vez antes de escribirlos, el padre o la madre responsabilizándose de los buenos modales de su hijo, cada uno a lo suyo, en lo suyo, por fin ciudadanos y adultos, no adolescentes perpetuos, entre el letargo y la queja, miembros de una comunidad política sólida y abierta y no de una tribu ancestral: ciudadanos justos y benéficos, como decía tan cándidamente, tan conmovedoramente, la Constitución de 1812, trabajadores de todas clases, como decía la de 1931.
Lo más raro es que el espejismo haya durado tanto.

miércoles, 22 de agosto de 2012

¡HORROR, MENDIGOS! o ¡Cuidado, que la pobreza se pega!

Change.org
Reclama que retiren una aplicación para alertar de la presencia de mendigos
Firma la petición
Ramón:
¿Te molesta que un mendigo comparta vagón contigo? Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya te lo pone fácil: ha lanzado una aplicación para teléfonos móviles que permite a los viajeros de sus trenes alertar de la presencia de mendigos o músicos ambulantes. Miquel cree que esta aplicación móvil ataca directamente a la dignidad de los que menos tienen y fomenta la insolidaridad ciudadana. Por eso ha creado una petición para pedir su retirada. Fírmala ahora.
Hasta el momento son más de 15.000 las personas que han firmado esta petición para exigir que se elimine la posibilidad de denunciar anónimamente la presencia de músicos y mendigos en los ferrocarriles catalanes. Esta reacción ciudadana ha llevado a los responsables de FGC a responder justificando el funcionamiento de la aplicación y retirando una de sus funciones más polémicas: la posibilidad de indicar a través de la alerta enviada el “tipo de mendigo” cuya presencia se quiere denunciar.
Pero hacen falta más, muchas más firmas de ciudadanos indignados para que esta respuesta sea verdaderamente contundente y la FGC se decida a retirar finalmente esta aplicación. Con tu ayuda, Miquel lo podrá conseguir. Si como Miquel crees que esta aplicación es vergonzosa y ataca sin justificación la dignidad de las personas, firma ahora su petición.
Gracias,
Fabio, Change.org
Síguenos en Facebook y en Twitter   

domingo, 19 de agosto de 2012

jueves, 16 de agosto de 2012

“Donde no hay luz pasan cosas”


HELEN DARBISHIRE | DIRECTORA EJECUTIVA DE ACCESS INFO EUROPE

“Donde no hay luz pasan cosas” (muy raras)

 La experta británica reprocha que no se considere el derecho a saber como 

 un derecho fundamental, asociado a la libertad de expresión y a la calidad   

 democrática 

  15 AGO 2012 - 22:23 CET 


Helen Darbishire afirma que el proyecto de ley de acceso a la información es “insuficiente y poco progresista”. / SAMUEL SÁNCHEZ
En 2007, la organización internacional Access Info Europe, que lucha por la transparencia y el acceso a la información pública, solicitó al Ministerio de Justicia datos sobre las actuaciones de España para aplicar el convenio de Nacionales Unidas contra la corrupción. Cinco años después, la británica Helen Darbishire, directora ejecutiva de Access Info Europe, sigue esperando. “Nos dicen que no tenemos derecho a hacer preguntas”, comenta con una mueca de incredulidad. Con la ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno tal vez empiecen a fluir las respuestas. Aunque el texto salido del Consejo de Ministros es “insuficiente, poco progresista y está por debajo de los estándares internacionales”, apunta esta experta, que reprocha que no se considere el derecho a saber como un derecho fundamental, asociado a la libertad de expresión y a la calidad democrática.
España tiene ante sí una gran oportunidad: entrar en el club de los 90 países que reconocen el acceso a la información y promueven la transparencia. No faltan quienes piensan que quizá sea un poco tarde. Sobre todo si se mira a Suecia, con la legislación más antigua del mundo, promulgada en 1766. El Gobierno de Zapatero intentó que España dejara de ser uno de los pocos Estados europeos que ocultan sus secretos a sus ciudadanos, pero presentó un articulado justo cuando estaba a punto de abandonar La Moncloa.

La tramitación de la Ley de Transparencia ha sido todo menos transparente”
Ahora, es el Ejecutivo de Rajoy el que quiere abrir los cajones de la Administración. Pero este empeño ha sido recibido con cautelas. El hecho de que la norma que se tramita, afirma Darbishire, excluya el acceso a borradores o a informes internos va en contra la definición de transparencia. “Toda la información pertenece al público y para saber es fundamental conocer, por ejemplo, los e-mail, porque donde no hay luz pasan cosas”, sostiene mientras recuerda el calvario que han pasado algunos jueces del Consejo General del Poder Judicial para seguir el rastro de los gastos de su expresidente, Carlos Dívar, que acabó dimitiendo por utilizar dinero público en actividades privadas.
La falta de transparencia no se da solo en la Justicia. Es un mal endémico. “Hay países que tienen que tener una ley más fuerte porque proceden de una cultura de opacidad y no están acostumbrados a abrir las puertas del Gobierno a la ciudadanía”, apunta la directiva de Access Info. Además, percibe que España está intentando vender la transparencia en instancias internacionales como una garantía de que no habrá corrupción. “No han interiorizado de qué se trata. Tendrían que mirar a países del Europa del Este, México o Chile, con legislaciones mucho más completas”. Darbishire no cree que el secular ocultismo vaya a cambiar de golpe. Sobre todo, con una ley “que es más de buen gobierno que de transparencia”, que ahonda en la publicación de los contratos de la Administración o los gastos de los gestores públicos, pero con un alud de excepciones. “No estamos en contra de las excepciones; no todas están sujetas a la prueba de interés público. Pedimos que sean claras. Transparencia no es saber en qué se gasta 200 euros un organismo”.
Tan importante como disponer de documentos es poder interpretarlos. “Que sean públicos no significa que sean accesibles. Llevamos años pidiendo que los Presupuestos Generales del Estado se recojan en una hoja de cálculo. Si no, los datos no son reutilizables. No se puede hacer un análisis exhaustivo”, plantea la responsable de campañas Victoria Anderica, que abandera junto a Darbishire la lucha para obligar a los Gobiernos a publicar estadísticas o informes y a abrir los archivos de los organismos públicos. Pero en Access Info Europe cunde del desánimo por el modo en el que se ha tramitado el texto, marginando las aportaciones de la sociedad. Paradójiamente, “ha sido todo menos transparente”.