Elena Rubio
En Plaza Dávalos. Al doblar esquina, encontronazo con Elena Rubio: ante la puerta de la Biblioteca Pública. Reparte bonita tarjeta, mientras explica gentilmente que ya funciona con algún mini-grupo, de tres o cuatro aprendices, creo recordar; más casos aparte de clase particular de encuadernación.
Le expreso remoto fervor y admiración hacia el oficio. Se me encasquilla -sin embargo- la oportuna cita de los libros sobre el tema, que conservo y atesoro, desde hace tanto tiempo. Dormitan en su estantería. Enhorabuena y deseo de mucha suerte para consolidar esta artesanía en Guadalajara.
























































