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sábado, 1 de septiembre de 2012

1972-2012: CUARENTA AÑOS NO SON NADA

“Hermano Lobo“ fue la revista que tomó el relevo de la genial “La Codorniz”, quizás
la mejor revista de humor gráfico en la España del siglo XX. Y no le fue mucho a la zaga; por algo la crearon parte de sus humoristas más admirados. Si el lema de “La Codorniz” era “la revista más audaz para el lector más inteligente”, el de “Hermano Lobo“, muy popular también, fue “semanario de humor dentro de lo que cabe”.

Fundada en el año 1972 por el genial Chumy Chumez, su principal impulsor, y Manolo Summers, enseguida se enrolan al proyecto figuras igual de geniales como Forges, Ops, “El Roto”, Perich, Gila…. y colaboradores no menos importantes como Francisco Umbral, Manuel Vicent o Manuel Vázquez Montalbán. Aún conservo, perfectamente encuadernados, dos tomos completos de los años 1973 y 1974; una reliquia que de vez en cuando merece la pena volver a leer para darse cuenta de lo que era “sortear” la censura política de aquellos años.
Se suele afirmar que “Hermano Lobo” se inspiró en ”Charlie Hebdo”, semanario satírico francés que aún sigue dando “guerra”, como en el reciente episodio de “las caricaturas de Mahoma”; pero son muchos los que piensan que la realidad no es así: salvo la portada y el logotipo, y que ambos publicaban textos y dibujos satíricos, no se parecían en nada. De hecho las diferencias aparecieron pronto. Ángel García Pintado, que fue el primer director, se negó desde un principio a que Chumy Chumez y Summers impusiesen ese criterio, buscando nuevos colaboradores que le ayudasen con otra forma de humor. Aunque en una línea distinta, se parece más a “La Codorniz”, no en vano era la procedencia de sus humoristas de cabecera, que a “Charlie Hebdo”, mucho más mimético. Tenía una intencionalidad que iba mucho más allá, y su carácter, más intelectual sin ninguna duda, hizo que pronto se convirtiese en la revista por excelencia de la crítica política, arrinconando poco a poco a una anquilosada “La Codorniz” que empezaba a acusar su declive.
En el primer número ya hubo un enfrentamiento previo entre García Pintado Chumy, que estaba empeñado en ser el autor de la portada. Al final fue Ops con una espléndida viñeta quien lo hizo: “se veía a un torero, con la mirada perdida y la bandera americana como capote” ¡¡Todo un símbolo para el arranque!! A la semana siguiente, con el nº 2, da otro gran salto al inaugurar una de sus secciones más famosas: “7 preguntas al lobo”. Una idea de Summers, en la que se veía como un lobo “negro”, la mascota de la revista, contestaba con un “Uuuuuu” a varias preguntas de la actualidad. Algunas, muy repetidas, pronto se hicieron clásicas, como: “¿Para cuándo la democracia en España?”, “¿Para cuándo el final de la censura?”, “¿Para cuándo la amnistía?”, y sobre todo una séptima, siempre la misma: ”¿Cuándo desaparecerá la censura cinematográfica?”, a la que el lobo siempre respondía con: ”El año que viene, si Dios quiere”. Un “Uuuuuu” que enseguida se empezó a imitar y que muchos utilizábamos como coletilla a la menor oportunidad.
Como todo semanario irreverente, “Hermano Lobo” no dejaba títere con cabeza fuese cual fuese el sustrato social. Pero su verdadera pasión era el mundo de la política al que con su humor corrosivo atizaba sin parar. Colaboraciones grandiosas, y dibujantes que eran un verdadero lujo, impregnaban el ambiente de un humor innovador. Se sugerían las cosas con valentía. Algunas de sus portadas, al igual que antes sucedió con “La Codorniz”, marcaron un antes y un después del humor en España. Bastantes se hicieron famosas, y algunas hasta míticas. Como aquella en que “se veía un toro en un coliseo, bajo el toro un pequeño charco… y de titular: “corrida de toros”. No recuerdo si la llegaron a secuestrar. O aquella otra, siempre actual, en la que “se ve a dos personas dentro del mar; una a punto de ahogarse, totalmente cubierta de agua, sostiene en sus hombros a la otra, a la que le llega el agua hasta su garganta, mientras ésta exclama: “Estamos con el agua al cuello”. Portadas que incitaban a su compra, siempre sugerían que en su interior habría más, mucho más, …… y ya se esperaba mucho.
Precisamente con el nº 153 a consecuencia del chiste de la portada ocurrió uno de los secuestros. La fiscalía argumentó que se trataba de un “menosprecio a la Justicia”. “Se veía a un señor, bajo de estatura, menudo, de rostro algo inocente, escuchando una voz casi de ultratumba, que le culpaba y le gritaba diciéndole: “¡¡¿Conoce sus derechos?!!” A lo que le respondía: “sí, señor”. Y sonaba de nuevo la fuerte voz, apabullándole con un “¡¡Pues olvídelos!!”. Un humor con el que había que hilar muy fino, con una censura a la que no le dolían prendas, y que “Hermano Lobo” conseguía eludir con su soplo de aire fresco. (...) 
(Texto de http://eltrasterodepalacio.wordpress.com)