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domingo, 10 de abril de 2016

MÉXICO LiNDO y QUERiDOOOooo...

México 
El último análisis de Cocula no corresponde a los 43, dice la Fiscalía
La PGR (Procuraduría General de la República) informó de que ninguna de las muestras entregadas esta semana por los expertos de Innsbruck corresponde a los estudiantes desaparecidos en septiembre de 2014


La Fiscalía mexicana abrió este viernes el sobre cerrado que los expertos de Innsbruck le entregaron el martes con nuevos resultados del análisis de muestras que realizan para determinar si los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos desde el 26 de septiembre de 2014, fueron asesinados e incinerados en el basurero de Cocula, en el Estado sureño de Guerrero.
De acuerdo con el resultado de dicho análisis, las muestras óseas, de cabello y de ropa halladas en Cocula y reportadas en esta segunda entrega, no coinciden con los genes de ninguna de las familias de los 43 estudiantes, informó la Fiscalía en un comunicado.

El documento contiene resultados de 53 muestras de ropa y cabellos encontrados en los autobuses en que viajaban los normalistas desaparecidos, enviadas al Instituto de Medicina Legal de Innsbruck (IMG) en septiembre de 2015; así como nueve muestras óseas y cabellos provenientes del basurero de Cocula y dos muestras óseas de la bolsa del Río San Juan -a donde se presume que fueron arrojadas las cenizas de los jóvenes que habrían sido incinerados-, remitidas para su análisis en diciembre del mismo año…

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/04/10/mexico/1460245900_795906.html  


viernes, 8 de abril de 2016




Thomas Piketty: "Es increíble que se hable de recortes y que luego se bajen impuestos a los ricos"
8/04/2016 - 12:48
  • "La UE tiene la capacidad para absorber un millón de refugiados al año"
Thomas Piketty, célebre economista francés y autor de 'El Capital en el Sigo XXI', cree que en la Eurozona se están implementando políticas incoherentes. Se piden recortes para acabar con el déficit, pero por otro lado se bajan los impuestos a los ciudadanos con mayores ingresos. Además, Piketty cree que con las políticas económicas adecuadas no habrían ganado apoyo los partidos radicales como el Frente Nacional en Francia.
En una entrevista concedida a la BBC, el economista francés señala con asombro lo siguiente: "Me parece particularmente increíble que se dé el visto bueno a estas políticas: necesitamos recortar el déficit, no tenemos dinero, necesitamos superávit... Pero sin embargo tenemos dinero para recortar los impuestos a los grupos con ingresos más elevados".
Aunque este economista no hable en concreto de España, lo cierto es que el tipo marginal del IRPF ha caído para las rentas más altas desde el 52% hasta el 47% entre 2014 y 2015. Además, también se eliminó la progresividad en la tributación por las plusvalías que se obtenían en un periodo inferior a un año, que podía llegar a gravar estos beneficios hasta en un 52%. Finalmente, en 2015 el déficit público de España ha alcanzado el 5% sobre el PIB, muy por encima del objetivo marcado por Bruselas.

"Es una contradicción"

Piketty cree que "esta forma de pensar y actuar es una completa contradicción y tiene que ser muy duro de entender para la ciudadanía en general", explica el economista.
En la Eurozona se ha intentado corregir el déficit público demasiado rápido, lo que ha influido de forma negativa sobre el crecimiento económico: "Cuando observas la trayectoria de Europa y la comparas con EEUU, yo creo que queda bastante claro que nosotros volvimos a entrar en recesión en 2011, 2012 y 2013 por hemos intentado reducir el déficit público muy rápido", sentencia Piketty.
El francés cree que la Eurozona debería acoger un millón de refugiados al año, "el problema es las políticas de austeridad y la recesión, ahora la situación es realmente complicada en el sur de Europa, con una situación económica terrible que hemos creado nosotros mismos".
Hablando concretamente sobre el Reino Unido, Piketty sostiene que "hay ciertos grupos de personas que se han beneficiado del crecimiento económico mucho más que otras en la década pasada, no se puede dar siempre más y más a los que ya tienen más", sentencia el francés.
                                           
                                            

miércoles, 6 de abril de 2016

lunes, 28 de marzo de 2016

DELiCADEZA... Y NO TANTA:








LA COLUMNA

Paradojas penitenciales

Siempre que se termina la Semana Santa me acuerdo del jubilado que, paseando por el centro en un lunes como este, le decía a otro: “Ya hemos vuelto a la normalidad”. La ciudad volvía a ser suya, como de todos los que durante esta semana y un día (medida de condena) sentimos que nos la han secuestrado las procesiones. Algunos se van, otros nos quedamos: obligados a circular por las afueras.
El martes o el miércoles, al llegarme la ráfaga de un locutor ufano en una retransmisión, me dije: ¿y si los penitentes auténticos fuésemos nosotros, los que no vivimos la Semana Santa? En ciudades enfáticas como las andaluzas (hablo desde Málaga), más que la penitencia predomina la autosatisfacción. La retórica de los devotos es netamente ombliguista. La pena por los tormentos de Cristo y por su muerte en la cruz no es impostada: solo que va en un contexto de disfrute, de regodeo. Somos los demás los que nos vemos con el pie cambiado, en una incomodidad que ni siquiera lleva una filosofía (y menos una teología) adjunta.
Por otra parte, me parece bien que sea así. No pretendo que mis gustos (ni mis disgustos) tengan efecto legislativo. Hago cuestión de poder expresarme; pero mis críticas no han de traducirse en la aniquilación de lo que critico. Ni siquiera lo anhelo: prefiero mantenerme en esta franja en que se dan juntos aquello que me incomoda y mi incomodidad. Aunque observo que cada vez menos gente acepta situarse en esta tensión: hay una moda narcisista de querer convertirlo todo en espejo. Naturalmente, se trata de otra de las manifestaciones del nihilismo.
Algo se nos contagia, con todo, la simbología imperante. Y es un contagio que no viene solo de los alrededores, sino además del tiempo pasado: de nuestra infancia. Sube como un petróleo de la antigua fe, con un resultado al menos poético. En nuestra huida del centro, por las playas distantes, en el Torremolinos turístico o la lejana Galicia, por los promontorios del extrarradio o las calles ajenas de los suburbios, somos nosotros los que portamos al Cristo muerto, al Dios en el que no creemos; somos nosotros su ataúd y su sudario, en nuestra deriva procesional privada, sin público.
Se da la paradoja de que somos también nosotros, los no creyentes, los que más sentimos a partir del domingo la resurrección. Tras nuestra retirada volvemos al centro, como el jubilado aquel, con la sensación de que lo estamos estrenando: nuestra novedad es la vuelta “a la normalidad”. La coincidencia con el cambio de hora añade este año otra sensación: la de que es al propio día al que le ha resucitado un trozo. Volvemos a una ciudad con menos noche. (w.ww.elespanol.com)